Al principio de la pandemia la pregunta que nos hacíamos todos
era cómo y dónde podíamos hacernos un test para saber si teníamos la infección
o teníamos inmunidad. En estos días la situación ha cambiado. Ahora hay muchos
tests disponibles y muchos pacientes nos preguntan cómo interpretar los
resultados de las pruebas de la infección COVID-19.
Actualmente hay disponibles diferentes pruebas para el
diagnóstico de la infección por SARSCoV-2, que pueden resumirse en tres grupos:
- Detección del material
genético del virus mediante PCR: PCR Significa reacción en cadena de
la polimerasa, técnica que consigue encontrar genes del virus por muy pocos que
haya. Por ello es muy sensible (por encima del 85%). La prueba se realiza
obteniendo una muestra con un hisopo del fondo de la garganta y/o de la nariz,
siendo esta toma algo desagradable. - Detección de anticuerpos
totales (Ab): Esto lo hacen técnicas rápidas con un aparato tipo casette
o bolígrafo en los que se pone una gota de sangre (las que te dan resultado en
minutos), no diferencia entre tipo de anticuerpos y son en general poco
sensibles, en torno al 50%, y por tanto poco fiables. - Detección anticuerpos IgM o
IgG: Pueden ser varias técnicas (ELISA; quimioluminiscencia;
inmunocromatografía), todas requiriendo un análisis de sangre, y son las que
nos informan de las defensas más reales. Nos dicen si tras la infección hemos
desarrollado IgM, infección actual o reciente o IgG, infección pasada, con
anticuerpos de memoria. De estas pruebas
merece la pena comentar:
- Existen muchas en el mercado, con
sensibilidades muy variadas y esto es lo que tendremos que consultar cuando nos
realicen el test en un centro privado ya que la fiabilidad de mi resultado
dependerá de esta.
- La ELISA es la técnica preferida
por muchos pacientes porque es la única que nos da el número de anticuerpos que
tenemos. Sin embargo, merece la pena decir que hasta el momento no se ha
demostrado que tener más anticuerpos sea mejor o peor y por tanto es un dato
que no nos aporta ninguna información.
En el gráfico anterior podemos ver:
- en rojo la fase donde la prueba
PCR es positiva, que va desde la fase antes de tener síntomas hasta los 10
días después de empezar con síntomas. En esta fase se detecta material genético
del virus. - en azul la fase donde se
detectan anticuerpos IgM, que va desde que empiezan los síntomas hasta 3
semanas después. - en verde la fase donde se
detectan anticuerpos IgG, que comienza 2 o 3 semanas después de que
comienza la infección. Estos anticuerpos IgG son los más duraderos y los que en
teoría dan la inmunidad.
Por tanto, teniendo claro lo
expuesto anteriormente, en la práctica tenemos las siguientes posibilidades:
- PCR – y anticuerpos – : no
infectado, no inmune - PCR + y anticuerpos – : infectado, no inmune
- PCR + y anticuerpos +: infectado, inmune
- PCR – y anticuerpos +: recuperado,
inmune
Y en función del tipo de
anticuerpo, en caso de que realicemos un test serológico:
- IgM – IgG -: no inmune
- IgM + IgG -: infección aguda
- IgM + IgG +: infección aguda
- IgM – IgG +: infección pasada e inmunidad
Además de analizar el
resultado de los tests es fundamental siempre correlacionar los hallazgos de
los análisis con los síntomas del paciente para poder hacer una buena
interpretación.
Por último, es importante recordar dos conceptos de
bioestadística a los que los médicos estamos muy acostumbrados porque son la
base de todas las pruebas (ya sea una analítica, una radiografía…) que
utilizamos:
- La sensibilidad. Esta nos
indica la capacidad de nuestro test para dar como casos positivos los casos
realmente enfermos y por tanto nos da la proporción de enfermos correctamente
identificados con una prueba. Si tengo un test con una sensibilidad alta me
fiaré mucho de que los negativos no tendrán la enfermedad - La especificidad: Esta nos
indica la capacidad de nuestro test para dar como casos negativos los casos
realmente sanos y por tanto muestra la capacidad de la prueba para detectar la
ausencia de la enfermedad en sujetos sanos. Si tengo un test con una
especificidad alta me fiaré mucho de que los positivos tienen la enfermedad.
Estos conceptos de sensibilidad y especificidad son muy
importantes ya que:
- La PCR, test con hisopo en
garganta, es un test muy específico y muy sensible - Los tests rápidos de anticuerpos
totales son muy poco sensibles, cerca del 50%, es decir, que la mitad de los
pacientes que tienen anticuerpos salen negativos - Los tests que distinguen IgM e IgG son muy
sensibles y muy específicos, pero esta sensibilidad y especificidad depende de
cada laboratorio. Por ello es importante leer el informe completo del test para
saber los porcentajes.
Espero que este post os ayude a interpretar el resultado de
vuestros tests. Un saludo.
Este post ha sido escrito en colaboración con el Dr. Pedro Rodriguez,
brillante dermatólogo oncológico y coautor del artículo publicado en el
Bristish Journal of Dermatology sobre manifestaciones en piel del COVID 19
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