producida por un virus que va a cambiar nuestra forma de vivir y trabajar. En
España vivimos probablemente el peor momento de la crisis desde que se inició.
Se nota incluso en los WhatsApp: ya no son tan “chisposos”. La mezcla de
tristeza por amigos o familiares afectados, el miedo al contagio y la
incertidumbre económica nos hacen estar en un estado mental muy extremo. ¿Pero
realmente qué es lo que nos espera? ¿Cómo va a cambiar la forma de ir al médico
cuando salgamos de nuestro confinamiento?
vamos a enfrentar en los próximos meses:
- Control
de la pandemia - Adaptación
psicológica - Retorno
a la actividad - Una
nueva sociedad
1. CONTROL
DE LA EXTENSION DE LA PANDEMIA
países desarrollados la extensión de la pandemia va a empezar a disminuir. En
Singapur, Hong Kong y China la gente ya empieza a salir a la calle y los
negocios empiezan a abrir.
en estos países ha sido, además de las medidas que todos conocemos, la del
control de los contagios del personal sanitario.
probabilidades de que el personal sanitario se contagiara era 3 veces superior
a la de la población general. Además, este personal sanitario llegaba a sus
casas y contagiaba a sus familias, por lo que hubo que traer profesionales de otras
zonas de China, exactamente 42.000 profesionales. ¿Sabéis cuál fue el
porcentaje de infección de este personal? Pues alrededor de 0%. La clave fue el
uso de material y protocolos de seguridad. Podéis encontrar más detalles en
este interesante artículo del New Yorker publicado hace dos días por el
prestigioso cirujano de Harvard Atul Gawande
sanitario magnífico que se está dejando la piel en distintos hospitales
públicos y privados. POR FAVOR, POLITICOS Y DEMAS AUTORIDADES, TIENEN QUE CONSEGUIR
MATERIAL ADECUADO PARA NUESTRO PERSONAL SANITARIO. Es humillante para nuestro
colectivo y para España que seamos el país del mundo donde el personal
sanitario se contagia más. Y la razón es clara: mis compañeros me cuentan con
qué material de protección más ridículo trabajan en muchas ocasiones.
ya que como sabéis todavía no hemos alcanzado el “pico”.
adoptaran las medidas contundentes como el confinamiento, produciéndose un
tremendo caos sanitario:
PSICOLÓGICA A LA PANDEMIA
sensación de preocupación, ansiedad y tristeza en nuestra sociedad. Además, la
propia enfermedad nos ha cortado la posibilidad del “contacto físico” con los
demás, lo cual es especialmente doloroso en nuestra cultura mediterránea
acostumbrados a relacionarnos en la cercanía. En estas situaciones es muy
humana la tendencia hacia el PENSAMIENTO NEGATIVO.
preguntó a un discípulo: Si a una persona le clavan una flecha, le duele,
¿verdad? ¿Pero y si le clavan una segunda flecha? ¿Le duele más? Y Buda añadió:
en la vida no podemos controlar el dolor de la primera flecha. Sin embargo, la
segunda flecha es nuestra reacción a la primera, y ese dolor sí lo podemos
controlar. La primera flecha es la infección por Coronavirus: familiares y
amigos afectos, confinamiento, cierres de empresas, etc. Eso no podemos
evitarlo. Pero sí podemos controlar el dolor de la segunda flecha: la ansiedad,
el miedo, los pensamientos negativos, la tristeza.
aliviarse si potenciamos nuestra RESILIENCIA, es decir, mejorando cómo nos adaptamos
psicológicamente a estas situaciones extremas. Y esto se consigue, según los expertos,
a través de:
- Calmar la mente. Hay muchos consejos y apps que ayudan a
conseguirlo https://www.nytimes.com/2020/03/13/well/mind/a-brain-hack-to-break-the-coronavirus-anxiety-cycle.html - Meditar diariamente, para aprender a vivir el presente,
sin obsesionarse por el futuro https://hbr.org/2020/03/why-leaders-need-meditation-now-more-than-ever?language=es - Ver los puntos positivos de la situación: posibilidad de
trabajar desde casa, pasar más tiempo con los hijos, explorar oportunidades,
comprobar los comportamientos valientes y generosos de determinadas personas y
colectivos, etc. - Intentar ayudar al “próximo”. Simplemente pensar en cómo
puedes hacer pasar un mejor día al que está a tu lado produce una sensación de
bienestar y disminuye la ansiedad. - No olvidar que la recomendada “distancia social” no debe
conducir a la “distancia emocional” con los demás.
retomar nuestro día a día. Esta vuelta a la normalidad no debe precipitarse ya
que:
- Para entonces todavía no habrá una vacuna ni probablemente
tratamientos médicos muy eficaces para la infección. - También hay que seguir teniendo en cuenta la
disponibilidad de los “recursos”: un paciente intubado está de media 3 semanas
en la UVI. - Probablemente después de este “pico” de contagios que
estamos a punto de alcanzar, habrá otros “picos”. Este gráfico es del Imperial
College de Londres donde predice cómo serán esos picos alterándose con periodos
de “distancia social”:
precauciones sanitarias correspondientes, y teniendo en cuenta la posibilidad
de nuevos brotes de infección. Por ello en el caso de la dermatología, al igual
que en muchas otras especialidades médicas, sin duda se implantarán medidas
como las siguientes:
- Salas de espera descongestionadas manteniendo la
“distancia social”. - Personal médico y no médico con mascarillas y guantes.
- Limpieza extrema de todas las superficies de la
consulta antes y después de cada paciente. - Se evitará saludar al paciente dando besos y
dando la mano. - Si cualquier trabajador tiene el mínimo síntoma
se le relevará de la asistencia. - Se cuidará de esterilizar constantemente
superficies los pomos de las puertas hasta los móviles o los teclados de los
datáfonos.
se mantendrán hasta que haya una población inmunizada importante. Además, habrá
un desarrollo extraordinario de la TELEDERMATOLOGIA, y sólo se visitará
físicamente al médico cuando sea estrictamente necesario.
y eficaz para toda la población tendrán que pasar según los expertos 18 meses.
Probablemente llegue antes un tratamiento eficaz de la infección.
no va a ser la misma en los próximos meses. El uso de la tecnología y la
actividad “online” inundará todas nuestras actividades y las de nuestros hijos,
tanto a nivel profesional como docente y lúdico.
otra manera: los gimnasios venderán material para casa y programarán clases
“online”, los cines eliminarán butacas para conseguir la “distancia social”,
las reuniones serán virtuales o en salas donde no haya aglomeraciones.
Tardaremos en abrazarnos y besarnos como lo hacíamos antes. Y la relación con
nuestros mayores cambiará: por su seguridad no podremos tenerlos muy cerca
hasta que podamos ofrecerles una inmunidad.
traumático en el mundo occidental, ya que en los países asiáticos están más
acostumbrados a cámaras de vigilancia, sistemas de reconocimiento facial y
control de comportamientos individuales y colectivos. Israel y Singapur ya está
utilizando el GPS de los móviles de los ciudadanos para controlar sus
movimientos con la información añadida de si el ciudadano es Coronavirus
positivo. Actualmente ya existen aplicaciones en China disponibles para la
población que detectan si nos encontramos cerca de un caso positivo. Las líneas
aéreas podrán ver si hemos estado en áreas de pandemia, habrá escáneres de
temperatura para entrar en determinados recintos, dispondremos de documentos
que certifiquen que hemos desarrollado inmunidad ante el virus a través de una
vacuna o una infección previa, etc.
en países en vías de desarrollo, ni si el verano ayudará a desactivar la
pandemia en el hemisferio norte, ni conocemos la capacidad de desarrollar
mutaciones del virus. Actualmente hay varias cepas de este virus, unas más
agresivas que otras, que probablemente produzcan inmunidades diferentes.
economía, la cultura, la forma de relacionarnos y la manera de ir al médico. La
mayoría de nosotros sobreviviremos a esta pandemia, pero viviremos en un mundo
nuevo. Ánimo a todos.









