Hace unos días mi hijo me preguntaba sobre qué profesión debería elegir. Yo le explicaba que para mí lo más importante es que elija una profesión en la que se cumplan dos condiciones importantes: que disfrute con lo que hace y que pueda ayudar a los demás. La suerte de ser médico es que estas dos condiciones se cumplen a la perfección. Pero no hace falta ser médico para que esto ocurra. Por ejemplo, en una clínica dermatológica el personal no médico tiene grandes oportunidades de ayudar a los pacientes en el día a día. En este sentido os voy…
Hay un porcentaje elevado de médicos que tienen el síndrome BURNOUT o “agotamiento generalizado”, vamos, que están “quemados” con su trabajo. La razón más frecuente son las condiciones de trabajo: despersonalización de la asistencia, no tener el tiempo necesario con cada paciente y excesivo trabajo burocrático. Cada especialidad tiene un índice de SINDROME BURNOUT diferente. En EEUU curiosamente los médicos que trabajan en las URGENCIAS son los que tienen más índice de este síndrome (casi 50%) mientras que muchos cirujanos, que curiosamente en teoría tienen peor calidad de vida, tienen un índice mucho más bajo. Un estudio de la Clínica…