Moderna y MSD acaban de anunciar resultados positivos de un ensayo fase III con V940 (intismeran autogene), una vacuna personalizada de ARNm para pacientes con melanoma de alto riesgo.
A diferencia de las vacunas tradicionales, no pretende prevenir el melanoma. Se utiliza después de que el tumor haya sido extirpado para intentar reducir el riesgo de que vuelva a aparecer.
Una vacuna diferente para cada paciente
El proceso es fascinante. Se secuencia genéticamente el tumor de cada paciente para identificar mutaciones que produzcan proteínas anormales, llamadas neoantígenos. Con esta información se fabrica una vacuna de ARNm individualizada que ayuda al sistema inmunitario a reconocer esas características específicas de las células tumorales.
La vacuna se combina con pembrolizumab, una inmunoterapia anti-PD-1 que potencia la capacidad del sistema inmunitario para atacar el cáncer.
¿Qué han demostrado los estudios?
Los resultados del estudio fase IIb ya habían sido muy prometedores: la combinación de la vacuna y pembrolizumab redujo de forma importante el riesgo de recaída y de aparición de metástasis a distancia frente a pembrolizumab solo.
Ahora, el ensayo fase III INTerpath-001 confirma que la combinación mejora significativamente sus dos objetivos principales: la supervivencia libre de recaída y la supervivencia libre de metástasis a distancia.
Es un resultado especialmente relevante porque supone el primer ensayo fase III positivo de una terapia personalizada de neoantígenos basada en ARNm.
Prudencia ante los titulares
Sin embargo, todavía no podemos hablar de una “vacuna que cura el melanoma”. Los datos completos del fase III aún deben presentarse y será especialmente importante conocer su impacto sobre la supervivencia global, así como los resultados de seguridad y seguimiento a largo plazo.
Además, no estamos hablando de una vacuna preventiva para personas sanas, sino de un tratamiento adyuvante para pacientes que ya han padecido un melanoma de alto riesgo y han sido operados.
Hacia una oncología cada vez más personalizada
Probablemente, lo más interesante de esta investigación va más allá del melanoma. Representa un cambio de paradigma: pasar de fabricar el mismo medicamento para miles de pacientes a diseñar un tratamiento específicamente dirigido contra las características moleculares del tumor de una sola persona.
La tecnología de ARNm que se hizo mundialmente conocida durante la pandemia puede encontrar en el tratamiento del cáncer una de sus aplicaciones más interesantes.
Todavía quedan preguntas importantes por responder, pero estos resultados constituyen uno de los avances más prometedores de los últimos años en inmunoterapia personalizada del melanoma








